La sequía prolongada de los últimos 3 años ha provocado una elevada mortalidad de árboles en los espacios verdes y forestales, favoreciendo la proliferación de la plaga del escarabajo común Tomicus destruens
Para afrontarlo, el Ayuntamiento, en colaboración con la Agrupación de Defensa Forestal (ADF) 301 La Serralada, ha iniciado este enero un plan de trabajo en las zonas naturales más afectadas del municipio, con la retirada de los árboles muertos y la gestión de su madera.
Se trata de acciones para la protección de las personas usuarias de estos espacios, con la retirada del arbolado en riesgo de caída de los caminos y zonas de estancia; y de prevención, puesto que los árboles muertos aumentan el riesgo de incendio forestal por la acumulación de combustible vegetal en los bosques.
Estos trabajos se enmarcan en un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Agrupación de Defensa Forestal, vigente hasta 2026, para preservar la biodiversidad local y mejorar los espacios naturales de Santa Coloma. El ADF informará a la ciudadanía de las buenas prácticas en estas zonas, y apoyará en situaciones de emergencia, episodios de contaminación o vertidos de desechos.
Gestión sostenible y respetuosa de la madera
Si el arbolado muerto no está afectado por enfermedades, las ramas se pueden utilizar para minimizar la erosión del suelo, triturar para devolver nutrientes a la tierra y generar una capa de acolchado que ayude a retener la humedad, o bien hacerlas servir para crear refugios para pequeños mamíferos e insectos.